Emprender con propósito

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Ahora que parece que es obligatorio emprender para llegar a fin de mes, surge cada vez con más fuerza ese vértigo existencial, inquietante, que nos demanda respuestas a preguntas como para qué, para quién, cómo lo voy a hacer, cuándo debo hacerlo…

Las dos primeras preguntas encienden directamente nuestra necesidad de sentido en la vida, esa búsqueda anclada en nuestra dimensión espiritual que se abre paso ante dudas e incertidumbres. Ya el propio Nietzsche apuntó que quien tiene un porqué para vivir encontrará casi siempre un cómo.

Es por ello que cuando colaboro en programas de fomento del emprendimiento y del empleo me gusta comenzar poniendo sobre la mesa lo más difícil, el propósito. Que será siempre individual y marcará la dirección.

El propósito está cargado con nuestros valores, lo que nos importa en la vida, nuestros principios rectores, a los que todos nuestros actos se supeditan de forma consciente o inconsciente. Hacer conscientes los valores y ponerlos en acción es clave en esta fase, que orientará de forma estratégica nuestra idea de negocio o progreso profesional por encima de las dificultades.

Otro tema será valorar si aquello que constituye mi idea y propósito es aceptado por el mercado laboral, ya que no siempre es así, y esto podría obligarnos a reconducir la dirección y poner en marcha otro camino más productivo.

El pasado fin de semana escuché en la formación de logoterapia y análisis existencial que realizo y que me conduce con calma a la plenitud de mi propio propósito una frase que me ha resonado: «En lo difícil están los recursos para transitar la dificultad», la dijo el pedagogo y logoterapeuta italiano Daniel Bruzzone, canal de transmisión en este caso de la teoría y práctica logoterapéutica de Viktor Frankl (Si no has leído aún El hombre en busca de sentido ya estás tardando…)

¿Cómo navegar el mundo profesional actual? Evidentemente nos toca encontrar las herramientas en la propia dificultad, gestionar la incertidumbre y disfrutarla, para ser capaces de llevar el propósito a esferas profesionales que quizá no habíamos imaginado. Explorar estas opciones donde nuestras fortalezas y recursos puedan cruzarse con lo que el mercado está demandando es fundamental. Y para realizarlo será necesario un plan de acción con objetivos realistas y concretos.

Skills como la gestión del tiempo, la mentalidad de crecimiento, el GRIT, el liderazgo y la gestión de equipos, y por supuesto la regulación emocional que nos permita utilizar la inteligencia artificial como herramienta y no como fin, serán algunos de nuestros objetivos.

En el Ayuntamiento de Boadilla del Monte tienen claro el apoyo al empleo en igualdad, y en este caso el acompañamiento a mujeres que quieren progresar en su carrera profesional por cuenta propia o ajena.

Tengo la suerte de colaborar con un equipo de formadoras y gestoras maravilloso, implicado y realista, y sobre todo inagotable al desaliento. En abril comenzamos con el programa «Emprender con propósito» y ofreciendo asesorías profesionales individuales a las mujeres que lo soliciten.

Continuaremos después del verano con otros dos programas que más adelante os contaré. Paso a paso se llega lejos…


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